Maria Sociedad

En una pequeña ciudad, existían dos talleres de costura que confeccionaban trajes a medida. Uno se llamaba Capi y otro Comu.

La protagonista de este cuento era una señora un poco exigente y egocéntrica que nunca estaba satisfecha, a la que, como a todos, le gustaba verse guapa y sentirse bien. Se llamaba Maria Sociedad.

Un día entro en uno de los talleres a encargarse un traje. El sastre le confeccionó el modelo elegido por ella y se lo entregó, pero la señora, que estaba un poco contrahecha, quedo muy decepcionada pues era mucho más bonito en el papel que en su cuerpo, y muy enfadada  dijo que no le gustaba y se fue al otro taller. En el otro taller le confeccionaron otro traje también elegido por ella del muestrario, y a pesar de todos los esfuerzos que hizo el sastre para complacerla, tampoco esta vez quedo satisfecha, pues al ponérselo sufrió la misma decepción, ya que, en el muestrario el traje era mucho más bonito. La señora  volvió al primer taller dispuesta a darle otra oportunidad. Pidió que se lo confeccionara otro sastre diferente, pero tampoco funciono. Esto no la desánimo y siguió  de taller en taller probando diferentes sastres sin obtener resultados.

Un día camino a un  nuevo taller buscando el sastre adecuado escucho decir a un mendigo que estaba en un banco: mírala, ahí va de nuevo. Cuando se dará cuenta que la que tiene que cambiar es ella.

La señora se paró en seco justo delante de un escaparate y se miró despacio en el cristal.  Puede que el mendigo tenga razón, dijo en voz alta.

Desde ese día trato de ser más amable con los demás y sonreír a menudo, poco a poco su figura fue cambiando y se convirtió en una señora agradable, dulce y humilde. Ahora todos los trajes le quedan bien independientemente del sastre y del taller que se lo confeccione.

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