Porque los animales viven sin preocupaciones.

 

Porque los animales viven sin preocupaciones, míralos que contentos están en estas fotografías.

Siempre que salgo al campo me pregunto qué secreto conocen los animales para vivir tan tranquilos y sin preocupaciones. Sólo corren o se asustan cuando están realmente en peligro movidos por el instinto de supervivencia.

Muchas veces miro a mi perro y pienso míralo que feliz, no se aburre, siempre está contento con ganas de salir a la calle.  Cuando bajo con él  al parque y oigo a los pájaros cantando, con la que está cayendo (claro que ellos no ven el telediario),  pienso “estos saben algo que nosotros desconocemos”. Miro las hormigas y pienso “míralas todas en fila tan contentas. ¿Cuál será su secreto?”. Y así con todos los animales.

Si paseando por el campo veo caballos o cerdos, me paro a observarlos y siempre llego a la misma conclusión: “Que felices se les ve, cero sufrimiento”, y vuelvo a preguntarme “¿Cuál será el secreto? Estos saben algo…”.

Bueno pues ayer por fin lo descubrí, y de la manera más tonta.

Nos fuimos al cine a ver “El Libro de la Selva”. Estuvo bien, aunque se pasa un poco de miedo, precisamente para niños no es, doy fe de que  los que tenía cerca estaban aterrados.

La selva era muy peligrosa,  hay muchos animales malos,  estaba oscuro y la muerte  acecha a Mowgli,  pero el final fue lo que más miedo me dio;  la pelea con el tigre (Shere Khan) en la que milagrosamente, y después de mucho, Mowgli acaba con Shere Khan arrojándolo al fuego, al que este tanto temía.

Me acosté y durante la noche soñé con la película,  pero no era igual, sobre todo el final era muy diferente.

Os cuento el final de la película que soñé:

En mi película la selva no era tan oscura y peligrosa, al contrario era preciosa y no daba miedo pasear por ella.

Estaba dividida en dos bandos: el del miedo y el del amor.

En mi película Shere Khan era el líder del bando del miedo.  Era muy desgraciado, porque   tenía mucho miedo de Mowgli, y esa era la razón por la que quería matarlo.  Recordaba cuando perdió el ojo en una pelea con un humano, tenía grandes pesadillas que se repetían  casi todas las noches y pensaba que era mejor matarlo ahora que era pequeño e indefenso, pues si lo dejaba crecer podría hacerle daño. Shere Khan tenía sus seguidores, pero  él era el líder porque era el que más miedo tenía de todos.

Los elefantes lideraban el bando del amor y cuidaban de que todos estuvieran bien.

Todos sabían que el tigre quería matar a Mowgli pero a él esto no parecía importarle mucho.

Un día en el que Mowgli estaba paseando por la selva,  Shere Khan lo atacó y lo mató, sin que éste pudiera defenderse,  pues la fuerza de Shere Khan era inmensa y no tenía armas suficientes para responder al ataque de aquel gigante.

Mowgli ha muerto, Mowgli ha muerto… repetían los animales que lo querían por toda la selva.

Al tercer día de ese suceso, todos los animales de la selva, ya conocían  la triste noticia y estaban reunidos en un claro para recordarlo. De repente, entre la maleza apareció Mowgli.

  • Hola -dijo saludando a todos y subiéndose a una roca para que todos pudieran verlo bien-. No os preocupéis por mí, estoy bien, solo que ahora vivo en otro sitio, soy muy feliz. Sólo vine a deciros que no temáis por mi vida, ni por la vuestra,  pues nadie puede acabar con ella. Shere Khan mató mi cuerpo pero no la vida que el contenía, pues eso nadie lo puede. La vida  siempre permanece.  Nunca temáis nada, siempre estaréis a salvo.

–      ¿Por qué no te defendisteis Mowgli? -Preguntó un cocodrilo – Tú sabes que con tus trucos quizás hubieras podido ganar la batalla.

–      Ya sé que hay opiniones que dicen que debí defenderme, pero  sólo responde al ataque el que tiene miedo,  el que está tan asustado como el agresor,  y yo no tenía  miedo, porque sé que mi vida no corre peligro. Mi vida no necesita ninguna defensa.

–      ¡Pero el tigre es malo! -Gritaron algunos- ¡Se merece un castigo!

–      No hay buenos y malos, solo existe el miedo y el amor.  El  sólo  tiene miedo, no sabe lo que hace, no le guardéis rencor, sólo así su miedo desaparecerá y pasara al lado del amor. Sin miedo no necesitara defenderse ni atacar, es solo cuestión de tiempo. Juzgándolo y castigándole, solo lograréis extender el miedo por la selva.

Y es por eso que los animales viven sin preocupaciones, porque entendieron el mensaje de Mowgli y saben que su vida siempre estará a salvo de todo peligro. Todos saben que así como nadie puede crear vida,  nadie puede acabar con ella.

Tampoco  juzgan ni castigan, porque saben que eso sólo favorece a que el miedo se extienda.  Ellos confían en la inmortalidad de su vida y prefieren parecerse a Mowgli y vivir desde al amor  respetando la vida de los demás y su derecho a tener miedo,  a vivir desde el miedo preocupados,  juzgando y castigando.

Quizás ellos sepan que “El Libro de  la Selva”  no acaba con la muerte de Shere Khan.  Pelea entre bueno y malo. Gana bueno siendo malo.  Así acaban todas nuestras películas pero a los animales  debieron contarle otra historia, estoy segura,  de ahí  su falta de preocupación.

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