campo extremeño

Hola, hacia tiempo que no salía  con la cámara de fotos al campo y el sábado pasado me anime a hacerlo. Acompañando a mi marido, mi chico, mi pareja.. como cada uno quiera llamarlo, a un asunto de trabajo, llegue a este paraje; una finca sin arboles solo de matorral.  Había retama, lentisco, y acebuche principalmente. Ya sabéis que pasear por el campo es siempre un placer para mi que no me canso de recomendar a todo el mundo. En verano el color amarillo pajizo de lo seco, contrasta con el verde de los matorrales haciendo una combinación de colores que siempre me ha gustado mucho.

 

Hormigas, todo el día trabajando sin parar en fila india de acá para allá. Este año tendrán repletas sus despensas pues el verano se ha alargado mucho y ellas siguen trabajando, deben estar un poco cansadas,  este invierno no va a faltar nada dentro de su hormiguero. Como se lo  coman todo van a salir gordisimas.

 

 

 

También pude fotografiar otros bichos y animales aquella tarde,  que acabo paseando por Jerez de los Caballeros,  un pueblo precioso donde nació, entre otros,  el descubridor del pacifico Vasco Nuñez de Balbola. Para los que no lo conozcáis os animo a descubrir a este gran descubridor que tuvo una vida, llena de aventuras y, de lo mas curiosa e  interesante.

 

La montaña mágica

 

La montaña mágica

 

 

—Hola —dijo Tana con la voz un poco apagada.

Coletas la estaba esperando, con sus botas de montaña rojas fosforito, en la puerta del jardín.

—Te estaba esperando, quiero que me acompañes a la montaña mágica ―dijo cogiéndola de la mano.

Por el camino Tana iba en silencio. Parecía preocupada por algo.

―Estas muy pensativa. ¿Te pasa algo? ―preguntó Coletas.

―Estoy enfadada con mi compañera de clase, nunca presta nada y siempre está pidiéndome cosas. Me pone muy nerviosa. No sé qué hacer. El otro día me rompió la goma de borrar…No paro de pensar en ella, no sé qué hacer; no le hago caso, cambio de sitio, hablamos y le digo lo que me molesta; quizás me dé la razón y se disculpe, pero puede que sea mucho peor y se enfade más… estoy hecha un lio.

Coletas no dijo nada, continuaron subiendo en silencio y una vez arriba sentadas en una peña Tana exclamó:

—¡Que buena vista!, y que fresquito corre aquí. Ha sido una buena idea subir.

―Todavía, no has visto lo mejor ―dijo Coletas― este lugar es mágico, desde aquí se puede solucionar cualquier problema, sólo tienes que pensar en él y aparecerá una pantalla con el escenario del problema delante de nosotras para solucionarlo.

Tana la miro con los ojos como platos.

―No puede ser.

―Prueba.

Tana cerro los ojos y pensó su clase, al abrirlos la tenía delante de sus ojos.

―¡Pues es verdad! Siempre me sorprendes.

Delante de las niñas en una gran pantalla estaba la clase de Tana.

―La pantalla no está bien, veo la imagen roja ―dijo Tana.

―La ves roja, por el enfado con tu amiga. Cuando lo arregles se verá con todos sus colores.

―Quiero arreglarlo, pero me tendrás que explicar cómo lo hago.

― ¿Ves ese agujerito en la esquina de abajo de la pantalla?

―¿El de la derecha?

Sí, si lo atraviesas apareces en la clase, puedes entrar a probar todas las opciones que piensas que pueden arreglarlo y quedarte con la que más te guste, así cuando llegues mañana a clase todo estará resuelto.

―¿De verdad?

―Pruébalo.

Tana se animó a hacerlo.

―Empezare por la de hablar con ella y decirle lo que me molesta.

Muy decidida, Tana, se dirigió al agujerito de la esquina de abajo a la derecha desapareciendo por él, mientras Coletas esperaba sentada en la roca. Cuando apareció, aunque por su cara se adivinaba que no muy bien, le preguntó:

―¿Cómo te ha ido?

―Bastante mal, ha sido peor, hemos discutido, no estaba de acuerdo conmigo. Esta opción no me gusta, no lo he pasado bien. Ahora está todo peor, el enfado es más grande, veo todo más rojo que cuando baje

―No pasa nada, ya te expliqué qué puedes borrar y probar con otra de tus opciones. Sólo tienes que darle al botón de restaurar y todo volverá a estar como al principio.

―¿Dónde está ese botón? ―Dijo Tana que se moría de ganas de borrarlo todo.

Coletas se lo indico y todo quedo como estaba cuando abrieron la escena. Tana sintió un gran alivio.

―Ufff menos mal.

―¿Quieres probar otra de tus opciones?

―Sí, tratare de no hablarle, la ignorare. Creo que eso será lo mejor. Quizás si la ignoro, ella venga a preguntarme y hagamos las paces.

Tana volvió a bajar al escenario dispuesta a probar su segunda opción, pero a la vuelta tampoco parecía muy contenta.

―¿Qué pasó?

―Esa no es la solución, por mucho que trato de ignorarla el enfado no se me quita, el problema sigue estando ahí. Además, ahora ella tampoco me habla y todo es muy raro. Voy a borrar otra vez.

―Aún te queda una opción.

―Sí, voy a cambiar de sitio, alejándome de ella se arreglarán las cosas.

Por tercera vez Tana atravesó la imagen, aunque algo cansada y con menos ánimos que las veces anteriores.

―¿Por fin quedó solucionado? ―preguntó Coletas cuando la vio de vuelta.

―No ―dijo Tana sentándose a su lado. Estoy muy cansada de subir y bajar intentando arreglar la pantalla, creo que mi problema no tiene solución.

―¿Qué pasó esta vez?

―Me fui lejos de ella, pero también me aleje mis amigas, me gustaba más mi sitio, las echo de menos, y lo peor es que sigo enfadada. No consigo apagar ese enfado. Cada vez que lo intento se aviva más, es como si con cada intento le echara una carga de leña a la hoguera. Me rindo ―dijo borrando su última opción.

Entonces Coletas dijo:

―Quizás exista otra opción.

―No quiero volver a bajar, cada vez que bajo empeoro las cosas.

―No hace falta bajar. Desde aquí podemos ver muchas cosas.

Coletas saco una caja llena de gafas marrones. En la tapa ponía gafas con historias del pasado. Cada una llevaba una etiqueta con un nombre, cada nombre correspondía a una compañera de clase, también estaba la de la profesora.

―Si miras por estas gafas ―dijo dándole la caja a Tana― veras a tu compañera como la ve su propietaria.

―¿Puedo verla con las de  la profesora?

―¡Claro que puedes!

Tana se puso las gafas de la profesora. La veía como una niña simpática, aunque algo despistada, probo con otra, la de su compañera; la veía como una niña muy animada y charlatana…  así fue probando gafas con cada una tenía una visión diferente de su amiga. Después de probarlas todas Tana dijo:

― Ahora sí que tengo un lio, cada gafa cuenta una historia diferente. ¿Cuál es la verdadera?

―Todas son verdad juntas y ninguna por separado.

―No puedo ponerme todas las gafas juntas ―dijo Tana―. ¿Eso significa que nunca poder ver como es mi amiga de verdad?

Coletas saco unas gafas blancas de una caja azul que ponía en su tapa Gafas del Presente, y dándoselas le dijo que mirara la escena a través de ellas. Tana miró a su amiga con las gafas del presente durante unos minutos y solo vio una niña que pintaba y reía feliz en su pupitre, sin historias.

―¿Todo bien?

―Sí,  ¿Qué tienen estas gafas? ¿Dónde está el enfado?

Tana se quitaba y se ponía las gafas comprobando que el enfado desaparecía cuando miraba a través de ellas

―Di mejor qué no tienen.

―¿Qué no tienen?

―El reflejo del pasado. Las cosas son lo que son, no hay enfado en ellas.  El enfado se lo ponemos cuando miramos con el reflejo del pasado. ¿No te alegras de saberlo? Tú puedes decidir cómo mirarlo tienes dos opciones con el reflejo del pasado o sin él.

―¿Quieres bajar otra vez? Preguntó Coletas.

―Claro, pero no para apagar el fuego, ahora no hay fuego que apagar―dijo tana con las gafas del presente puestas― me gustaría baja a jugar con ella.

Tana bajo, pero esta vez sin intención de arreglar nada, hablo a su amiga como si nada hubiera pasado y jugaron juntas. Al subir estaba muy contenta. Se quitó las gafas. La pantalla ya no estaba roja.

―Todo está solucionado, parece muy sencillo, ¿seguro que funciona siempre? ―dijo.

―Solo lo puedes saber si lo pruebas.

―¿Me puedo llevar las gafas del presente?

―Son para ti, te las regalo, yo las llamo apago enfados, espero que apagues tus enfados con ellas.

Estaba empezando a anochecer, las niñas apagaron la pantalla y bajaron al valle charlando.

―Y si practicas mucho, llegara un día en que no necesite ponerte las gafas para quitar de tu mirada el reflejo del pasado…

Iba explicándole Coletas por el camino.

 

 

 

 

badajoz

 

Hoy de fiesta en Badajoz, recordando  los orígenes árabes de la ciudad. Paseando por las murallas de la alcazaba,  encontramos el famoso cubo donde se alojo la facultad de biblioteconomia y que ha siso decapitado por orden de un juez. Desde las famosas murallas tenemos las mejores vistas de la nueva ciudad y excavaciones arqueológicas de la antigua ciudad árabe. Ya en los jardines de la galera flores y un algarrobo que me encantó. En la plaza alta estaba todo el jaleo,  un montón de puestos de artesanía y un grupo de artistas bailando y cantando animando todo. Y por ultimo la estatua del fundador de la ciudad IBN MARWAN el rebelde muladí.

 

Sierra de Tiros

¡Hola! Aquí estamos de nuevo para contaros nuestra última ruta por Cabeza del Buey.  En pleno Agosto, como los valientes, nos atrevimos a subir al punto más alto de la sierra de Tiros de unos escasos 1000 metros, eso si madrugando mucho.

A las 7,30 ya estábamos subiendo, el sol estaba muy bajo y como dice el refrán; “en agosto frió en el rostro”, la mañana estaba fresquita, tanto que al comenzar echamos en falta una sudadera aunque  a los pocos minutos nos habría sobrado pues la cuesta se las traía.

El primer tramo del camino la parte mas llanita,  estaba lleno de acebuches enormes,  alcornoque y encinas principalmente, pero a medida que subíamos iban apareciendo madroños,  enebros, brezo y  matorrales de la zona como la retama, la jara, aulaga…

El ultimo tramo fue el mas empinado, aunque las vistas desde arriba son tan bonitas que cuando te sientas a mirarlas, se olvidas el esfuerzo. A un lado la serena y el castillo de Almorchón,  encima del único cerro rodeado por la llanura. Al otro se aprecian dos navas (espacio llano rodeado de sierras) una  pequeña,  y otra mas grande donde esta el pueblo de la Nava.

De Fauna vimos muchos buitres y un jabalí al que seguramente le fastidiamos la siesta entre las rocas y salio corriendo cuesta abajo entre la jara.

Lo pasamos muy bien y el día fue perfecto pero había mucha calima, por eso las fotos no son muy claras, así que tendremos que subir otro día mas claro. ¡¡Estoy deseando repetir!!

 

 

 

Verano en Extremadura

 

¡Hola! Seguimos con paseos por Extemadura, más concretamente por Cabeza del Buey.  El verano, si madrugas o aprovechas las ultimas horas de la tarde, es una época muy bonita para pasear por el campo. El paisaje tiene otro color en este tiempo,  la calima no deja ver toda la profundidad de las vistas, es otra forma de conocer Extremadura. Este año los pantanos están muy bajos y hemos salido más por la sierra.

 

Las aceitunas y las bellotas están esperando el agua de septiembre para dar el estirón y ponerse gordas;, en los huertos las granadas y los membrillos también. Las higueras y los perales ya están cargados y los pájaros dan buena cuenta de todo lo que no este protegido con redes. Las flores están secas y el pasto amarillo. Me encuentro una nota escrita en el camino que me ha gustado;”por estas tierras nació y se crió…”  Quizás vivió en una casa en ruinas que aparece unos pasos  más adelante. Ahora por aquí ni nace, ni se cría nadie. Los tiempos cambian.

Cordobilla de Lácara

Última ruta de la temporada  por Cordobilla de Lácara. Un día muy fresquito para andar. El campo está seco pero las flores resisten. Vimos vacas, ovejas y un rebaño de cabras veratas precioso. Disfrutamos mucho del paseo. Lo recomiendo.

Senda de Don Manuel Cabrera

Esta senda,  que va desde el Calvario al Valle del Aliso por la cara sur de la  sierra, la ha abierto Don Manuel Cabrera un jubilado, que en su día salio del pueblo para trabajar,  y que como muchos al retirarse  vuelven a su tierra.  A sus 75 años,   ha dedicado sus mañanas durante años, entre otras cosas,  a volver a abrir este camino por el que en su niñez  sus padres le mandaban a buscar  leña. Esa habilidad de cortar jaras que adquirió en su niñez,  la ha   empleado  para limpiar el camino de maleza y con pocas herramientas y sus manos ha conseguido hacer este trabajo tan asombroso que a mi me encanta recorrer y que estoy segura que os encantara a todos los que vengáis a verlo.

¡¡¡Gracias Don Manuel por este regalo!!!

 

Primavera

La naturaleza es el mejor modelo,  y aunque hoy no llevaba la cámara han salido unas bonitas fotos con el móvil, y es que no hay nadie que pose mejor que ella.

Esta primavera están las encinas muy floridas. No es un árbol que tenga tanta fama como el cerezo o el almendro pero también  es un espectáculo su floración.

 

 

No solo florecen las encinas también florecen las charcas.  La rana me dejo acercarme mucho, estaba debajo de una piedra y fue muy paciente.

 

 

El campo esta precioso mires donde mires.

 

 

Visita al abrigo del águila

 

 

Hola de nuevo,  comparto con vosotros esta excursión y mi pasión por la sierra,  porque al contrario que las cosas materiales, este tipo de experiencias se hacen más grandes y mejores al compartirlas.

 

Por otra parte, también comparto para que os animéis a pasar más tiempo en la naturaleza, y si es posible en Extremadura mejor que mejor. La naturaleza te ofrece planes muy divertidos y de esos que viene muy bien tener acumulados en la memoria para recordar, por ejemplo; en un atasco, o en una cola, o a la hora de dormir…

Para subir a la sierra de la rinconada donde se encuentra este abrigo,  hay que estar en buena forma, pues hay cuesta y también hay que medio escalar por las rocas. El acceso al abrigo es para valientes, pero solo por llegar a la entrada donde se encuentra el aljibe, contemplar las vistas, disfrutar del silencio, y de las águilas y pájaros que por allí vuelan, merece la pena el paseo.

Le llaman así porque hay un nido de águila en un saliente, cerca del abrigo. A las águilas les ha debido gustar siempre esta sierra pues en las paredes nos encontramos entre otras con pinturas prehistóricas de águilas muy bonitas y originales.

Espero que os guste y os animéis  a salir al campo, hasta pronto.

Adelanto de primavera.

 

En Extremadura hace un día casi de verano aunque aún no estamos ni a mediados de Febrero. Buen día  para coger la cámara y salir de paseo. Busco un paseo llano pues las cuestas y el calor no hacen buena combinación.  Por ese motivo escojo la  antigua carretera de Cabeza del Buey a Almorchón. Paseo muy cómodo y  llanito con la sierra a un lado y  la Serena al otro.  Lo primero que me encuentro es un rebaño de ovejas encerradas esperando a que su pastor  las saque  a pastar. Me miran con  curiosidad y no tiene  ningún problemas en que les haga fotos. La siembra esta muy bonita parece que va a dar una buena cosecha. Dos guaperos llenos de flores al borde del camino me llaman la atención.

 

Mas adelante comienzan las encinas entre la siembra y una casa pequeña  de labranza, un camino sube a la sierra y un rebaño pasta bajo una gran encina.

 

 

En la naturaleza también ocurren accidentes,  como el atropello de un galápago o un sapo que encuentro en la carretera. Casi al final del camino, una plantación nueva de olivos que pronto dará buenas cosechas. Aquí todo funciona naturalmente, la vida se encarga de ello. He llegado a la  estación de  Almorchón, inaugurada en 1865,  un nudo ferroviario muy  importante  hasta los años 70.

 

Durante todo el camino voy oyendo  pájaros trinar,  y ranas que cantan en  las charcas  llenas de agua en esta época. Cuando salgo del camino,  al andar entre las flores me llega su olor. Ya de vuelta, el pastor ha soltado a las ovejas que por fin pastan entre las encinas. Viendo  estas fotos no podéis apreciar ni los olores ni los sonidos de este paseo,  por eso lo mejor es que vengáis a verlo en persona. Os esperamos esta primavera en Extremadura. Os va a encantar¡¡¡