Ruta a la cueva del tío Chivero

Duración: dos horas. Desplazamiento en coche hasta la entrada del camino.

Por qué elegir esta ruta:  La ruta a la cueva del tío Chivero, es muy variada, pasearemos por la sierra y tendremos unas bonitas vistas del pueblo y la  Serena. Durante el trayecto en coche pararemos a fotografiar vistas o aves, ya que atravesaremos  los comederos de las gruyas.

Itinerario:Durante el paseo podremos observar buitres, muy presentes  en todas estas sierras, y también pasaremos por los comederos de las  grullas, a las que podremos ver si vamos en primavera, ademas de  perdices y mucha flora, como el madroño en flor de la fotografía . También fotografié una piedra que llamo mi atención por su rareza.

Parte del camino discurre entre olivares, pudiendo apreciarse la evolución de los distintos métodos de cultivo; desde lo tradicionales sistema de secano a modernos sistemas de riego por goteo,  sin llegar a ser cultivos intensivos.

Pasaremos a su vez por varias explotaciones tradicionales extensivas de ovino y veremos las ovejas pastando al lado del camino. En esta ruta también se encuentra una explotación intensiva de ovejas de ordeño.

Según la época,  veremos las verdes sementeras de cereal  en otoño, a finales de  primavera los trigos granados y en verano los rastrojos amarillos.

 

 

Esta cueva la observamos   desde un camino en uno de nuestros paseos,  preguntamos a vecinos del `pueblo y nos contaron la sorprendente historia de su ultimo habitante: Tío Chivero.

Este señor era conocido por su particular forma de vivir aferrado a lo que conocía. Nunca quiso vivir en el pueblo. Habitó la cueva hasta muy entrado los años 40. Tenia cabras, vendía sus chivos, de ahí su nombre,  y también obtenía de ellas leche y  quesos.  En su  burro  transportaba al pueblo la leña de jara que era  el combustible de los hornos de entonces,  que cambiaba por el  pan para la semana. Es de suponer que también  cultivaría su huerto, con lo que completaba la dieta, siendo completamente  autónomo.

La cueva esta en una roca a media falda de la sierra. En el camino,  prácticamente borrado, encontramos esta vivienda ya en ruinas que en tiempo estaría habitada por el vecino más próximo del Tío Chivero.

La estancia principal de la cueva, tiene un orificio en el techo que hace de chimenea;  a ambos lados tiene dos habitáculos estrechos y alargados. La  abertura en la roca, tiene forma de arco puntiagudo. La terraza delantera esta presidida por una gran piedra que protege el  interior de la cueva. A ella se accede por un lateral, caminando sobre piedras  colocadas en fila pegadas a la pared.  Desde la Terraza hay unas vistas impresionantes.

 

 

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