Fulanilla era una ola que se creía muy sola -¡Qué pena me doy! ¡Qué sola que estoy! ¡Que miedo me da! ¡Qué me va a pasar!
Fulanilla sufría cada día, se enfadaba, por todo protestaba y con otras olas se comparaba
-¡Esto no es nada justo! ¡Yo nunca estoy a gusto! Se lamentaba, estirando su cresta a los peligros expuesta.
-¡Cuantas olas hay aquí! ¡Tengo que sobresalir si no quiero morir! ¡Qué miedo me da! ¡Que me va a pasar!
Y después de mucho tiempo de vivir este tormento, un día creyó morir, cerró los ojos y dijo:
-No puedo más, me rindo. Y se dejó caer al mar como un pingo. Ya no me quedan ni dientes, ¡qué me lleve la corriente.
Y estando de esta manera, se llenó de paz entera. Abrió los ojos y dijo: -¡Soy el mar! Pero, ¡qué boba! Pensé que solo era una ola. ¡Qué alegría! ¡No soy lo que yo creía!
Y sabiendo quien era en realidad y que nada de lo que temía le podía pasar, siguió por el mar surfeando todo lo que en su camino iba encontrando.
Y así acabó la pesadilla de una ola llamada fulanilla.
2 Comentarios en “La ola fulanilla y el fin de su pesadilla.”
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Precioso, me ha encantado.
Preciosa poesía
Meditativa